Estrés escolar y salud mental estudiantil: cuándo el apoyo en salud conductual puede ayudar.
El inicio del año escolar puede traer consigo más que tareas y nuevas rutinas. Para algunos niños y adolescentes, también puede aumentar la ansiedad, el estrés emocional, los problemas de comportamiento, las dificultades de atención y el absentismo escolar.

Los padres pueden notar cambios como los siguientes:
* Mayor irritabilidad o arrebatos emocionales
* Ansiedad antes de ir a la escuela
* Dificultad para concentrarse
* Calificaciones en descenso
* Problemas para dormir
* Dolores de cabeza o de estómago frecuentes antes de ir a la escuela
* Retirada de amigos o actividades
* Negarse a ir a la escuela o evitarla
* Sentirse abrumado por las tareas y las expectativas
* Cambios en el comportamiento en casa o en el aula.
Estos cambios pueden estar relacionados con la presión académica, las dificultades sociales, el acoso escolar, la ansiedad, la depresión, el TDAH, el estrés familiar u otros problemas de salud mental.
Cuándo considerar el apoyo en salud conductual
Es común experimentar estrés escolar ocasionalmente. El apoyo adicional puede ser útil cuando los síntomas persisten, se intensifican o comienzan a interferir con la vida diaria del estudiante.
Un profesional de la salud mental puede ayudar a identificar qué puede estar contribuyendo al problema y a desarrollar un plan de tratamiento adecuado.
En el Centro de Psicoterapia y Asesoramiento de Nueva Jersey, niños, adolescentes y familias pueden recibir apoyo para problemas como la ansiedad, la depresión, las dificultades de comportamiento, los problemas de atención, la regulación emocional y el estrés relacionado con la escuela.
Los servicios pueden incluir terapia individual, terapia familiar, evaluación psiquiátrica, evaluación psicológica y manejo de medicamentos cuando sea apropiado.
Apoyo a los estudiantes durante todo el año escolar.
El apoyo temprano puede ayudar a los estudiantes a desarrollar habilidades de afrontamiento más saludables, gestionar sus emociones, comunicarse de forma más eficaz y superar los retos escolares.
Si su hijo o adolescente está teniendo dificultades emocionales o de comportamiento al comienzo del año escolar, considere hablar con un profesional de la salud mental.



